Congregación de Hermanas Josefinas
La Congregación de Hermanas Josefinas fue fundada el 22 de
septiembre de 1872 por el P. José María Vilaseca Aguilera y la M. Cesárea Ruiz
de Esparza y Dávalos, para trabajar por la construcción del Reino de Dios.
José María Vilaseca, quien fue miembro de la Congregación de la
Misión y confesor de las Hermanas de la Caridad, comenzó a ver con preocupación
cómo se expandían las escuelas protestantes. Dispuesto a erigir un instituto
femenino, escogió como fundadora a una mujer que era miembro de las Hijas de
María y cuyo nombre era Cesárea Ruiz de Esparza y Dávalos.
En mayo de 1873, la comunidad se refugió en la entonces casa
central de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Allí inició el
noviciado canónico, una vez que regresó Vilaseca. En 1874, tan solo dos años
después de su fundación, tras un acalorado debate en la Cámara y en el contexto
de la adición de las llamadas Leyes de Reforma a la Constitución de 1857, se
decidió expulsar a las Hijas de la Caridad. Las josefinas no sólo adoptaron su
apostolado y su esquema organizativo, sino que además se hicieron cargo de
algunos de sus establecimientos y varias hermanas de VIcente de Paúl se unieron
a ellas.
El fin del Instituto es: “Cuidar la vida de Jesús a ejemplo de
María y José”, especialmente entre los más pobres.
Distribuidas en 27 de las 74 circunscripciones
eclesiásticas. Se encuentran en los siguientes países: México, Nicaragua, El
Salvador, Puerto Rico, Costa Rica, Venezuela, Chile, Estados Unidos y Angola.
Sus apostolados son: Colegios, Casa hogar para niñas, Escuelas de enfermería,
Hospitales, Psiquiátricos, Casa Hogar para ancianos, misión parroquial y
atención a migrantes.

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